-Mamá... ¿No puedo ser enano de jardín?- preguntó un pequeño enanito- Porque mis papás siempre me dicen que nosotros somos enanos de Santa Claus...
-…
-¡Pero yo quiero ser enano de jardín, mamá!- insistió en su queja el niño-enano-de-Santa-Claus; y siguió:
-Acá es una porquería, en el polo Norte no hay nada ¡Si al menos hubiera pingüinos de esos que hay en el Polo Sur, podríamos hacernos amigos y divertirnos! Pero no, acá lo único que hay es hielo hielo y más hielo. Una vez vi de lejos al hijo de un esquimal, pero ya se lo que siempre me repiten mis papás enanos, que “No debemos juntarnos con esa chusma de color y ojos extraños”
Contrariado y compungido, se arrebujó en el regazo, y abrazó a esa “Madre” que no contestaba preguntas: estaba hecha de arpillera, pañolenci rojo y algodón; que los pequeños niños enanos iban usando por turno como “Cálida Madre Sucedánea”, nombre técnico que le daba Míster Santa Claus a esa muñeca.
Por alguna extraña razón, los niños-enanos-de-Santa-Claus siempre añoran a una Madre que jamás ha existido: porque se sabe que la multiplicación de enanos se produce a través de la magia del también llamado “Papá Noel”, pero sin la intervención de ninguna “Mamá Noel”.
Esa multiplicación de enanos se hace en función de la demanda de aumento de personal en sus fábricas de juguetes.
Luego deja la crianza y manutención a su personal, los enanos adultos.
Santa Claus hasta ahora no ha logrado que estos enanos obreros le nazcan ya crecidos, formato mucho más adecuado, ya que los adultos jamás se hacen preguntas.
Andrés Sobico
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Lobo Feraz
-Mami ¿papá es feroz?
-Sí hijito, papá es el Lobo Feroz.
-Y mis hermanos mayores ¿también son feroces?
-Sí hijo, son lobitos feroces, y cuando sean más grandes serán lobos feroces.
-¿Y yo también voy a ser lobo feroz cuando sea grande así como papi?
La madre de lobito hizo silencio, en su cara podía verse que buscaba las palabras:
-No hijito, tú nos has salido feraz.
-¿Feraz?... ¿Así con a?
-Sí, feraz con a.
-¿Y eso que quiere decir?
-Tú ya sabes leer, y siempre supe que algún día ibas a preguntar esto, toma el diccionario que está allí, ábrelo en la página 124, la palabra “feraz” está justo después de “fenómeno” y de “feo”.
Como obediente y buen alumno que era, lobito lee en el diccionario:
Feraz: productivo, prolífico.
...
-Hijito, quiero que sepas algo, yo, como tu madre que soy, siempre te voy a querer…
A.S
-Sí hijito, papá es el Lobo Feroz.
-Y mis hermanos mayores ¿también son feroces?
-Sí hijo, son lobitos feroces, y cuando sean más grandes serán lobos feroces.
-¿Y yo también voy a ser lobo feroz cuando sea grande así como papi?
La madre de lobito hizo silencio, en su cara podía verse que buscaba las palabras:
-No hijito, tú nos has salido feraz.
-¿Feraz?... ¿Así con a?
-Sí, feraz con a.
-¿Y eso que quiere decir?
-Tú ya sabes leer, y siempre supe que algún día ibas a preguntar esto, toma el diccionario que está allí, ábrelo en la página 124, la palabra “feraz” está justo después de “fenómeno” y de “feo”.
Como obediente y buen alumno que era, lobito lee en el diccionario:
Feraz: productivo, prolífico.
...
-Hijito, quiero que sepas algo, yo, como tu madre que soy, siempre te voy a querer…
A.S
La compañerita nueva.
Una alumna nueva entró tímidamente al aula. La maestra, a pesar de estar avisada de la situación, al verla tardó unos segundos en reaccionar; con gran temple y voluntad puso en juego sus cuatro diplomas extarcurriculares sobre antidiscriminación; y con una voz forzadamente neutra le dijo a toda clase:
-Chicos, aquí les presento a su nueva compañerita...
Casi ninguno se rió, aunque dos o tres no pudieron evitarlo: la nena nueva era violeta. No es que se llamara Violeta, sino que era toda de color violeta.
Un murmullo creció en el aula.
-¡Silencio chicos!- les llamó la atención la maestra- ¿Qué le decimos a cada compañero o compañera nuevo o nueva que ingresa a nuestra comunidad educativa?
Los chicos se lo tenían bien aprendido, se pararon todos bien derechitos y comenzaron casi al unísono:
-Bienvenida Nueva Compañera, Tú Eres Igual a Nosotros y Nosotros Somos Iguales a Ti, Jamás serás Apartada, Excluída o Segregada de Nuestra Vera por Espúreas y Desleznables Razones de Color, Raza, Religión, Ideología o Elección de Género- y después se sentaron mientras se miraban entre risitas y murmurados comentarios.
La maestra los felicitó por saberse tan bien, y recitar con tanto ahínco, La Oración Iclusiva, después envió amablemente a la chica nueva a sentarse al fondo del aula, ya que era el único lugar vacío.
Al principio, a la nena color violeta le costó adaptarse, pero con el tiempo ya se fue poniendo más azulverdosa, como sus compañeritos.
Andrés Sobico
(proyecto de libro-álbum con el ilustrador y maestro Manu Taskar)
-Chicos, aquí les presento a su nueva compañerita...
Casi ninguno se rió, aunque dos o tres no pudieron evitarlo: la nena nueva era violeta. No es que se llamara Violeta, sino que era toda de color violeta.
Un murmullo creció en el aula.
-¡Silencio chicos!- les llamó la atención la maestra- ¿Qué le decimos a cada compañero o compañera nuevo o nueva que ingresa a nuestra comunidad educativa?
Los chicos se lo tenían bien aprendido, se pararon todos bien derechitos y comenzaron casi al unísono:
-Bienvenida Nueva Compañera, Tú Eres Igual a Nosotros y Nosotros Somos Iguales a Ti, Jamás serás Apartada, Excluída o Segregada de Nuestra Vera por Espúreas y Desleznables Razones de Color, Raza, Religión, Ideología o Elección de Género- y después se sentaron mientras se miraban entre risitas y murmurados comentarios.
La maestra los felicitó por saberse tan bien, y recitar con tanto ahínco, La Oración Iclusiva, después envió amablemente a la chica nueva a sentarse al fondo del aula, ya que era el único lugar vacío.
Al principio, a la nena color violeta le costó adaptarse, pero con el tiempo ya se fue poniendo más azulverdosa, como sus compañeritos.
Andrés Sobico
(proyecto de libro-álbum con el ilustrador y maestro Manu Taskar)
Pérez, el ratón.
-¿Quién se ha llevado mi queso que le vuelo la cabeza?- exclamó ofuscado el ratón Pérez al levantarse una mañana; y agregó- Yo trabajo arduamente la noche entera, llego agotado a altas horas para caer rendido sobre mi mullida camita..Y al despertar descubro que, durante la noche, alguien se ha comido mi queso… ¡Dejándome sólo los agujeros!
El ratón Pérez acostumbra a ir armado: su trabajo es nocturno y peligroso, mucho gato suelto y hambriento por las calles. Además, cada vez más jardines están custodiados por perros entrenados para matar intrusos; y encima a veces, si logra sortear todos esos peligros, al ingresar en las casa para cumplir su misión, algunos padres lo confunden con un ladrón: disparan primero y preguntan después.
Andrés Sobico
(primer párrafo del cuento “Pérez, el ratón”, de la serie “Cuentículos Incorrectus”, registrados e inéditos)
El ratón Pérez acostumbra a ir armado: su trabajo es nocturno y peligroso, mucho gato suelto y hambriento por las calles. Además, cada vez más jardines están custodiados por perros entrenados para matar intrusos; y encima a veces, si logra sortear todos esos peligros, al ingresar en las casa para cumplir su misión, algunos padres lo confunden con un ladrón: disparan primero y preguntan después.
Andrés Sobico
(primer párrafo del cuento “Pérez, el ratón”, de la serie “Cuentículos Incorrectus”, registrados e inéditos)
Yo y mi Yeti
Mi Yeti es peludo y suave, tan blando por fuera que parece de peluche; pero tan duro por dentro como si todavía no hubiera terminado de descongelarse.
Cuando abrió los ojos, mi mamá dijo:
-Son como espejos de azabache, como escarabajos de cristal negro...
Yo no se lo que es “azabache”, pero a mí me parecen más bien como dos cucarachas recién salidas de una sartén.
A mi Yeti le gustan, como a mi mamá, los gatos; pero a él para comérselos.
Nosotros no tenemos gato, porque a mi papá lo hacen estornudar, así que mi Yeti sólo puede comerse los que andan por nuestra terraza cazando gorriones.
Andrés Sobico
(primer párrafo de "Yo y mi Yeti, publicado en www.imaginaria.com.ar, y maqueta de libro -album ilustrado por Sandra Grinberg)
Cuando abrió los ojos, mi mamá dijo:
-Son como espejos de azabache, como escarabajos de cristal negro...
Yo no se lo que es “azabache”, pero a mí me parecen más bien como dos cucarachas recién salidas de una sartén.
A mi Yeti le gustan, como a mi mamá, los gatos; pero a él para comérselos.
Nosotros no tenemos gato, porque a mi papá lo hacen estornudar, así que mi Yeti sólo puede comerse los que andan por nuestra terraza cazando gorriones.
Andrés Sobico
(primer párrafo de "Yo y mi Yeti, publicado en www.imaginaria.com.ar, y maqueta de libro -album ilustrado por Sandra Grinberg)
Trompita. El Líder.
Trompita es el líder carismático positivo de una pandilla de elefantitos.
Positivo para ellos, porque a Trompita se le ocurre cada día una nueva e ingeniosa travesura para hacer juntos.
Se hacen llamar “Los Tres Trompeteros”, aunque contando a Trompita, son cuatro.
En verano, comienzan la tarde corriendo por la laguna con el agua a las rodillas, salpican y asustan a los miles de flamencos rosados que se aburren rosadamente en el lugar.
(primer párrafo del cuento Trompita . El Líder. de la serie "Cuentículos Incorrectus"
Positivo para ellos, porque a Trompita se le ocurre cada día una nueva e ingeniosa travesura para hacer juntos.
Se hacen llamar “Los Tres Trompeteros”, aunque contando a Trompita, son cuatro.
En verano, comienzan la tarde corriendo por la laguna con el agua a las rodillas, salpican y asustan a los miles de flamencos rosados que se aburren rosadamente en el lugar.
(primer párrafo del cuento Trompita . El Líder. de la serie "Cuentículos Incorrectus"
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