Mariposa

Una mariposa despertó. Mientras salía de su capullo y secaba al sol sus flamantes alas, con un escalofrío recordó esa pesadilla en la que era una tonta y voraz oruga.
(Ese regusto a hojas amargas en su paladar era un aterrador misterio)

2 comentarios:

Patricia dijo...

Es que siempre el pasado nos condena...

A.S dijo...

..siempre lo podemos negar...