- Me parece que el Rey Rojo se va a resfriar si sigue allí, tumbado el la hierba húmeda- dijo Alicia, que era una niña muy prudente y considerada.
-Ahora está soñando- dijo uno de los mellizos- ¿y a que no sabés lo que está soñando?.
-¡Vaya uno a saber!-replicó Alicia- ¡Eso no podría adivinarlo nadie!
-¡Anda! ¡si te está soñando a tí!- exclamó el mellizo batiendo palmas con aire de triunfo- y si dejara de soñar contigo, ¿qué crees que pasaría?
-Pues seguiría aquí, lo más tranquila, por supuesto- respondió Alicia.
-¡Ya! ¡Eso es lo que tú quisieras!- replicó con gran suficiencia- ¡No estarías en ninguna parte!¡Como que tú no eres más que un algo con lo que está soñando!
-Si este Rey se nos despertara- añadió el otro mellizo - tú te apagarías...¡zas! ¡Como una vela!
de "Alicia a través del espejo" 1871
Contador 2010
Desde la última semana de 2009, este blog posee contador de visitas.
Se da por sentado que no las esperará sentado; sino vivo, cambiante, con esa intención de ganarse los grados de libertad que le hagan reverberar la vista al lector atento.
Ojalá.
Se da por sentado que no las esperará sentado; sino vivo, cambiante, con esa intención de ganarse los grados de libertad que le hagan reverberar la vista al lector atento.
Ojalá.
Filosofía barata para Jóvenes. Igualdad humana
Oh! Joven y Jovan Filósofo y/o Filósofa: A pesar del color de piel, de las creencias, de la altura, peso, contextura, del género u opciones de deseo, del oficio, de la profesión, de la nacionalidad, del hemisferio o continente donde viva, del equipo de fútbol, barrio o tribu urbana a la que pertenezca, del dinero o la pobreza; todos los seres humanos del mundo somos casi casi igualitos.
El Inconveniente de Mr Santa Claus
-Mamá... ¿No puedo ser enano de jardín?- preguntó un pequeño enanito- Porque mis papás siempre me dicen que nosotros somos enanos de Santa Claus...
-…
-¡Pero yo quiero ser enano de jardín, mamá!- insistió en su queja el niño-enano-de-Santa-Claus; y siguió:
-Acá es una porquería, en el polo Norte no hay nada ¡Si al menos hubiera pingüinos de esos que hay en el Polo Sur, podríamos hacernos amigos y divertirnos! Pero no, acá lo único que hay es hielo hielo y más hielo. Una vez vi de lejos al hijo de un esquimal, pero ya se lo que siempre me repiten mis papás enanos, que “No debemos juntarnos con esa chusma de color y ojos extraños”
Contrariado y compungido, se arrebujó en el regazo, y abrazó a esa “Madre” que no contestaba preguntas: estaba hecha de arpillera, pañolenci rojo y algodón; que los pequeños niños enanos iban usando por turno como “Cálida Madre Sucedánea”, nombre técnico que le daba Míster Santa Claus a esa muñeca.
Por alguna extraña razón, los niños-enanos-de-Santa-Claus siempre añoran a una Madre que jamás ha existido: porque se sabe que la multiplicación de enanos se produce a través de la magia del también llamado “Papá Noel”, pero sin la intervención de ninguna “Mamá Noel”.
Esa multiplicación de enanos se hace en función de la demanda de aumento de personal en sus fábricas de juguetes.
Luego deja la crianza y manutención a su personal, los enanos adultos.
Santa Claus hasta ahora no ha logrado que estos enanos obreros le nazcan ya crecidos, formato mucho más adecuado, ya que los adultos jamás se hacen preguntas.
Andrés Sobico
-…
-¡Pero yo quiero ser enano de jardín, mamá!- insistió en su queja el niño-enano-de-Santa-Claus; y siguió:
-Acá es una porquería, en el polo Norte no hay nada ¡Si al menos hubiera pingüinos de esos que hay en el Polo Sur, podríamos hacernos amigos y divertirnos! Pero no, acá lo único que hay es hielo hielo y más hielo. Una vez vi de lejos al hijo de un esquimal, pero ya se lo que siempre me repiten mis papás enanos, que “No debemos juntarnos con esa chusma de color y ojos extraños”
Contrariado y compungido, se arrebujó en el regazo, y abrazó a esa “Madre” que no contestaba preguntas: estaba hecha de arpillera, pañolenci rojo y algodón; que los pequeños niños enanos iban usando por turno como “Cálida Madre Sucedánea”, nombre técnico que le daba Míster Santa Claus a esa muñeca.
Por alguna extraña razón, los niños-enanos-de-Santa-Claus siempre añoran a una Madre que jamás ha existido: porque se sabe que la multiplicación de enanos se produce a través de la magia del también llamado “Papá Noel”, pero sin la intervención de ninguna “Mamá Noel”.
Esa multiplicación de enanos se hace en función de la demanda de aumento de personal en sus fábricas de juguetes.
Luego deja la crianza y manutención a su personal, los enanos adultos.
Santa Claus hasta ahora no ha logrado que estos enanos obreros le nazcan ya crecidos, formato mucho más adecuado, ya que los adultos jamás se hacen preguntas.
Andrés Sobico
Sapo expríncipe
A ese sapo, que había sido príncipe, comienza a fallarle su noble corazón:
besar a una doncella ya le daría asquito.
A.S
besar a una doncella ya le daría asquito.
A.S
Complicacioncitas.La paloma.
Una paloma blanca y equivocada entra al aula por la ventana; las nenas empiezan con el "Queee amooor", y cuando Yoni ya se está agazapando para saltar sobre ella, yo la asusto para que se vaya mientras pienso "vuela tú paloma, ¡tú que puedes!..."
A.S
A.S
Filosofía Barata para Jóvenes
Cuando te hagas La Gran Pregunta "¿Quién Soy?", toma ese pequeño libro que siempre debes tener a tu lado, ábrelo; en su primera página encontrarás una foto, la tuya; bajo esa foto hay calado un número de ocho cifras.
Ese número eres tú.
A.S
Ese número eres tú.
A.S
La foto tierna.
La foto era tierna.
Había en ella un adecuado aire familiar, aunque los dos protagonistas pertenecieran a especies diferentes.
Miraban al fotógrafo, cualquiera que observase la foto cruzaba su mirada con las de ese humano y esa oveja.
Los dos sonreían.
Él es Ian Wilmut, y ella Dolly; científico y clon, respectivamente.
La oveja verdadera de la que Dolly fue clonada no está en la foto, ni se sabe su nombre.
O sea, no existe.
Leyendo el epígrafe de la simpática foto nos enteramos que Dolly tampoco existe; ya que se informa que eso que acompaña en la foto al científico, esta hecho con el cuero lanudo de Dolly, el arte de la taxidermia creó un prolijo sucedáneo, decorado con un par de bucólicos ojos de vidrio.
Porque Dolly murió muy joven: envejeció prematuramente debido a fallas de
fabricación.
Andrés Sobico
Había en ella un adecuado aire familiar, aunque los dos protagonistas pertenecieran a especies diferentes.
Miraban al fotógrafo, cualquiera que observase la foto cruzaba su mirada con las de ese humano y esa oveja.
Los dos sonreían.
Él es Ian Wilmut, y ella Dolly; científico y clon, respectivamente.
La oveja verdadera de la que Dolly fue clonada no está en la foto, ni se sabe su nombre.
O sea, no existe.
Leyendo el epígrafe de la simpática foto nos enteramos que Dolly tampoco existe; ya que se informa que eso que acompaña en la foto al científico, esta hecho con el cuero lanudo de Dolly, el arte de la taxidermia creó un prolijo sucedáneo, decorado con un par de bucólicos ojos de vidrio.
Porque Dolly murió muy joven: envejeció prematuramente debido a fallas de
fabricación.
Andrés Sobico
La foto tierna.
La foto era tierna.
Había en ella un adecuado aire familiar, aunque los dos protagonistas pertenecieran a especies diferentes.
Miraban al fotógrafo, cualquiera que observase la foto cruzaba su mirada con las de ese humano y esa oveja.
Los dos sonreían.
Él es Ian Wilmut, y ella Dolly; científico y clon, respectivamente.
La oveja verdadera de la que Dolly fue clonada no está en la foto, ni se sabe su nombre.
O sea, no existe.
Leyendo el epígrafe de la simpática foto nos enteramos que Dolly tampoco existe; ya que se informa que eso que acompaña en la foto al científico, esta hecho con el cuero lanudo de Dolly, el arte de la taxidermia creó un prolijo sucedáneo, decorado con un par de bucólicos ojos de vidrio.
Porque Dolly murió muy joven: envejeció prematuramente debido a fallas de
fabricación.
Andrés Sobico
(la foto existe, se puede encontrar en la web)
Había en ella un adecuado aire familiar, aunque los dos protagonistas pertenecieran a especies diferentes.
Miraban al fotógrafo, cualquiera que observase la foto cruzaba su mirada con las de ese humano y esa oveja.
Los dos sonreían.
Él es Ian Wilmut, y ella Dolly; científico y clon, respectivamente.
La oveja verdadera de la que Dolly fue clonada no está en la foto, ni se sabe su nombre.
O sea, no existe.
Leyendo el epígrafe de la simpática foto nos enteramos que Dolly tampoco existe; ya que se informa que eso que acompaña en la foto al científico, esta hecho con el cuero lanudo de Dolly, el arte de la taxidermia creó un prolijo sucedáneo, decorado con un par de bucólicos ojos de vidrio.
Porque Dolly murió muy joven: envejeció prematuramente debido a fallas de
fabricación.
Andrés Sobico
(la foto existe, se puede encontrar en la web)
Quirquincho. Ilustró, Eleonora Arroyo
Ambrose Bierce. El león y la espina.
Un león se clavó una espina en su garra mientras paseaba por el bosque, y pidió a un Pastor que pasaba por ahí que se la sacara. Así lo hizo y el león ,que acababa de saciarse con otro pastor, se alejó sin hacerle daño. Pasado unos años, el Pastor fue falsamente acusado y condenado a que lo hecharan a los leones del anfiteatro. Cuando estos se disponían a devorarlo uno de ellos dijo:
-Este es el hombre que me sacó la espina del pie.
Al oír estso, los demás se abstuvieron honorablemente y el deudor se comió al Pastor.
-Este es el hombre que me sacó la espina del pie.
Al oír estso, los demás se abstuvieron honorablemente y el deudor se comió al Pastor.
Filosofía Barata para Jóvenes.
Si no crees que todo está conectado todo (totalis totalum), entérate que en este mismo momento, en el río de la plata, un bagre se está atragantando con un manojo de pelos que pasaron por tu bañera.
A.S
A.S
James Barrie. Peter Pan y el nadar.
Peter no sabía nadar. Había querido aprender, pero en la isla del lago de los jardines de kensington sólo sabían nadar los patos...y eran tan estúpidos...Ellos querían enseñarle y sólo sabían decir "Te sientas en la superficie del agua de esta forma, y luego das patadas así." Peter lo intentó muchas veces, pero, antes de empezar a dar patadas, se hundía. Peter Pan pretendía en realidad saber como mantenerse en el agua sin hundirse, y ellos, los patos, le decían que era algo tan sencillo que no se podía explicar.
Grosos. Mark Twain . El Juramento
-Bueno, hoy vamos a empezar la banda de asaltantes-dijo Tom sentado en medio de esa cueva húmeda – y la vamos a llamar la Banda de Tom Sawyer. Todos los que quieran entrar tiene que hacer un juramento y escribir su nombre con sangre.
Teníamos que jurar que íbamos a ser fieles al banda y que nunca íbamos a contar nuestros secretos, y que, si alguno hacía algo malo a uno de la banda, alguno iba a tener que matar a esa persona y a su familia, y que no tenía que comer ni dormir hasta que los hubiese matado y les hubiese clavado la cruz en el pecho. (La cruz era el distintivo de la banda). Y que nadie que no perteneciese a la banda tendría derecho a usar ese distintivo, y que si lo hacía había que demandarlo; y que si volvía hacerlo había que matarlo, directamente. Y que si alguien de la banda contaba secretos de la banda, se lo podía degollar, y luego quemar el cadáver y arrojar las cenizas al aire, y su nombre sería tachado para siempre de la lista firmada con sangre y jamás se lo volvería a nombrar, sería un nombre maldito y se lo olvidaría para siempre.
Todo el mundo consideró que era un juramento hermoso; y le preguntamos a Tom si se le había ocurrido a él solo, con su propia cabeza. Dijo que en parte sí, pero que el resto lo había sacado de libros de piratas y bandidos.
(de las Aventuras de Huckelberry Finn, trad. Graciela Montes)
Teníamos que jurar que íbamos a ser fieles al banda y que nunca íbamos a contar nuestros secretos, y que, si alguno hacía algo malo a uno de la banda, alguno iba a tener que matar a esa persona y a su familia, y que no tenía que comer ni dormir hasta que los hubiese matado y les hubiese clavado la cruz en el pecho. (La cruz era el distintivo de la banda). Y que nadie que no perteneciese a la banda tendría derecho a usar ese distintivo, y que si lo hacía había que demandarlo; y que si volvía hacerlo había que matarlo, directamente. Y que si alguien de la banda contaba secretos de la banda, se lo podía degollar, y luego quemar el cadáver y arrojar las cenizas al aire, y su nombre sería tachado para siempre de la lista firmada con sangre y jamás se lo volvería a nombrar, sería un nombre maldito y se lo olvidaría para siempre.
Todo el mundo consideró que era un juramento hermoso; y le preguntamos a Tom si se le había ocurrido a él solo, con su propia cabeza. Dijo que en parte sí, pero que el resto lo había sacado de libros de piratas y bandidos.
(de las Aventuras de Huckelberry Finn, trad. Graciela Montes)
Camello (problema)
Si un camello atraviesa un desierto de arena en 40 días y 40 noches.
¿Cuántas veces, en ese trayecto, preferiría ser delfín?
¿Cuántas veces, en ese trayecto, preferiría ser delfín?
El animal más malo del mundo, (transcripción de una conferencia silenciada por los medios dominantes)
Existen animales buenos y existen animales malos, eso lo sabe hasta un niño/a.
Uno ve a un lobo, a un tiburón, a una araña, y sin siquiera acercarse a oler su aliento sabe que está en presencia de un animal malo.
Entre las especies de animales buenos tenemos al bambi, a los koalas y a las marmotas, sin ir más lejos.
Pero existe una especie que se hace la buena, y es un monumental fraude; es la demostración de que, con una gigantesca campaña de marketing, se puede convencer a la población mundial de cualquier cosa; sólo es cuestión de estrategia y costo.
Y nos referimos a la especie con mayor maldad en el mundo (contando en kilos).
Sí señores, ustedes ya lo sospechan, estamos hablando de las ballenas.
Las ballenas son los animales más malos del mundo, porque además de los hechos que lo prueban, ellas se victimizan arteramente, jugando con el sano sentimentalismo primate de nuestra raza.
Para empezar, denostan a esa estirpe milenaria, austera, monocroma, tan visualmente estética, envueltos en sus negros y brillantes indumentos plásticos, y nos estamos refiriendo, señores, a ese caballero de los mares, que es el ballenero japonés.
Estos científicos, aún acosados por la sed de Conocimiento, enfrentan éticamente a estas moles, con la sola arma de un pequeño arpón explosivo.
Visualícenlo en sus mentes, por un lado, un guerrero de la ciencia, de 60 kg máximo; agreguenlé 15 kg de su noble arma y estamos hablando de 75 kg; ¿Contra cuántos kilos de estas gigantes inteligentes? ¿140.000 kilos? ¿150.000 kilos?
¡Un diferencia en más de 2000 veces que la que mediaba entre el pequeño David y el gigantesco Goliat!
Y como si esto fuera poco, estos seres indeseables usan su inteligencia para idear rituales casi satánicos, reñidos con la moral: es sabido que conciben a sus crías en prácticas lujuriosas en las que participan hasta tres machos por cada hembra, y permítanme no ahondar en este tema.
Qué más podemos decir para no explayarnos demasiado, que empujan a sus crías al trabajo infantil, dejando que miles de turistas las acosen fotográficamente cuál impúdico reality; o se exhiben en desmesurados saltos, sólo por la soberbia de alardear; y luego, como para demostrar su mala educación, ante la solicitud de un retrato fotográfico ¿Qué hacen ellas? muestran su trasero como si fuera una gracia.
Pero esto no es lo peor, y vamos a decirlo de una vez: La ballena día a día asesina a millones de seres, a los que podríamos bautizar como “Los más buenos del mundo”.
Y nos estamos refiriendo al genocidio del krill.
El krill es un pequeño y simpático crustáceo, algo así como el pariente algo tontín y discriminado del cangrejo.
¿A qué se dedica el krill? Básicamente a no hacerle mal a nadie, flotan por millones al ritmo de las mareas; y ellos allí, conversando sobre el tiempo, compartiendo la buena onda de estar juntitos, nunca un sí ni un no, moviéndose en masa a la deriva , mirando cada uno para su lado, tan buenos…tan…humanos.
Hasta que llegan ellas…
(En este punto al conferencista A.S se le quebró la voz, ni siquiera pudo terminar con un “Buenas Noches”)
Uno ve a un lobo, a un tiburón, a una araña, y sin siquiera acercarse a oler su aliento sabe que está en presencia de un animal malo.
Entre las especies de animales buenos tenemos al bambi, a los koalas y a las marmotas, sin ir más lejos.
Pero existe una especie que se hace la buena, y es un monumental fraude; es la demostración de que, con una gigantesca campaña de marketing, se puede convencer a la población mundial de cualquier cosa; sólo es cuestión de estrategia y costo.
Y nos referimos a la especie con mayor maldad en el mundo (contando en kilos).
Sí señores, ustedes ya lo sospechan, estamos hablando de las ballenas.
Las ballenas son los animales más malos del mundo, porque además de los hechos que lo prueban, ellas se victimizan arteramente, jugando con el sano sentimentalismo primate de nuestra raza.
Para empezar, denostan a esa estirpe milenaria, austera, monocroma, tan visualmente estética, envueltos en sus negros y brillantes indumentos plásticos, y nos estamos refiriendo, señores, a ese caballero de los mares, que es el ballenero japonés.
Estos científicos, aún acosados por la sed de Conocimiento, enfrentan éticamente a estas moles, con la sola arma de un pequeño arpón explosivo.
Visualícenlo en sus mentes, por un lado, un guerrero de la ciencia, de 60 kg máximo; agreguenlé 15 kg de su noble arma y estamos hablando de 75 kg; ¿Contra cuántos kilos de estas gigantes inteligentes? ¿140.000 kilos? ¿150.000 kilos?
¡Un diferencia en más de 2000 veces que la que mediaba entre el pequeño David y el gigantesco Goliat!
Y como si esto fuera poco, estos seres indeseables usan su inteligencia para idear rituales casi satánicos, reñidos con la moral: es sabido que conciben a sus crías en prácticas lujuriosas en las que participan hasta tres machos por cada hembra, y permítanme no ahondar en este tema.
Qué más podemos decir para no explayarnos demasiado, que empujan a sus crías al trabajo infantil, dejando que miles de turistas las acosen fotográficamente cuál impúdico reality; o se exhiben en desmesurados saltos, sólo por la soberbia de alardear; y luego, como para demostrar su mala educación, ante la solicitud de un retrato fotográfico ¿Qué hacen ellas? muestran su trasero como si fuera una gracia.
Pero esto no es lo peor, y vamos a decirlo de una vez: La ballena día a día asesina a millones de seres, a los que podríamos bautizar como “Los más buenos del mundo”.
Y nos estamos refiriendo al genocidio del krill.
El krill es un pequeño y simpático crustáceo, algo así como el pariente algo tontín y discriminado del cangrejo.
¿A qué se dedica el krill? Básicamente a no hacerle mal a nadie, flotan por millones al ritmo de las mareas; y ellos allí, conversando sobre el tiempo, compartiendo la buena onda de estar juntitos, nunca un sí ni un no, moviéndose en masa a la deriva , mirando cada uno para su lado, tan buenos…tan…humanos.
Hasta que llegan ellas…
(En este punto al conferencista A.S se le quebró la voz, ni siquiera pudo terminar con un “Buenas Noches”)
Feo, el Patito.
Con sus patitas ya sangrantes de tanto caminar, Patito Feo se sentía en el centro de la oscuridad de esa noche. Buscó refugio bajo una planta de cardo, al borde de una laguna que olía como el interior de un surubí. Había huído durante horas: tan ancha y alta había sido la discriminación recibida de los que se decían sus hermanitos.
-Buenas noches...- escuchó sobresaltado; era una voz extraña, cascada y joven a la vez.
Patito no contestó, tratando de pasar desapercibido, ¿debía responder? ¿o hacer como que no existía?
-Buenas noches...- repitió la voz a su lado- Se que estás ahí aunque no te veo, porque se escucha tu continuo lloriqueo lamentoso.
Patito se quedó patitieso, ¿debía insistir en su mudez?, si él hablaba ¿el dueño de esa voz podría saber donde estaba y así comérselo de un solo bocado?; ¿o hacerle algo peor aún?
La noche era negra como la pupila del ojo de un águila, como la sombra de una víbora de cascabel.
La voz le dijo:
-Se que sos un patito porque sollozás cuaqueantemente; yo me llamo Roldín y soy un sapito, ¿vos como te llamás?
Al darse cuenta que el que estaba ahí a su lado era un sapo chiquito como él, se animó a hablar:
-Feo- dijo.
-Pero yo te pregunté tu nombre, yo me llamo Roldín, ¿vos como te llamás?
-Yo me llamo Feo.
-¡Pero eso no es un nombre!- insistió el sapito.
-No se si será un nombre o no, a mí me llaman así desde que nací.
(...)
(primer párrafo del cuento Feo, El Patito, de la serie "Cuentículos Incorrectus"; aún inédita)
-Buenas noches...- escuchó sobresaltado; era una voz extraña, cascada y joven a la vez.
Patito no contestó, tratando de pasar desapercibido, ¿debía responder? ¿o hacer como que no existía?
-Buenas noches...- repitió la voz a su lado- Se que estás ahí aunque no te veo, porque se escucha tu continuo lloriqueo lamentoso.
Patito se quedó patitieso, ¿debía insistir en su mudez?, si él hablaba ¿el dueño de esa voz podría saber donde estaba y así comérselo de un solo bocado?; ¿o hacerle algo peor aún?
La noche era negra como la pupila del ojo de un águila, como la sombra de una víbora de cascabel.
La voz le dijo:
-Se que sos un patito porque sollozás cuaqueantemente; yo me llamo Roldín y soy un sapito, ¿vos como te llamás?
Al darse cuenta que el que estaba ahí a su lado era un sapo chiquito como él, se animó a hablar:
-Feo- dijo.
-Pero yo te pregunté tu nombre, yo me llamo Roldín, ¿vos como te llamás?
-Yo me llamo Feo.
-¡Pero eso no es un nombre!- insistió el sapito.
-No se si será un nombre o no, a mí me llaman así desde que nací.
(...)
(primer párrafo del cuento Feo, El Patito, de la serie "Cuentículos Incorrectus"; aún inédita)
Mr. Hamelin
Ratas. Cientos de ratas, todas albinas, blancas; de ojos rojos y largas colas rosadas.
La Ciudad Laboratorio estaba infestada de esas ratas.
-Ciudad infestada- decían los Científicos, a los que les había fallado el experimento.
-Ciudad liberada- decían las ratas.
Dos años atrás, toda la Ciudad Laboratorio se había dedicado a una sola investigación, a un solo experimento, producir una píldora que eliminara la tristeza.
-Es el mal de la época, una gran oportunidad de negocios- decían los de Marketing.
-La depresión y la tristeza debe se tratada como una enfermedad- decían los Doctores.
-Podemos inventar la hormona sintética exacta que quite la depresión como si quitara los hongos de los pies- decían los Científicos - sólo tienen que darnos mucho dinero para comprarnos cientos y cientos de ratas blancas de laboratorio.
-¡Cientos y cientos de ratas!- exclamaban los Dueños de la Ciudad Laboratorio- ¿y para qué quieren que les demos tanto dinero para comprar tantas ratas?
-Señores, las necesitamos para la Fase Uno- los Científicos les explicaban con mucha paciencia, después de todo, los dueños de la ciudad eran los que les pagaban el sueldo
-Es que vamos a empezar a suministrarle a las ratas nuestro medicamento experimental, a esa etapa de la investigación se le llama Fase Uno, sirve para estudiar si el medicamento está aplicado en las dosis correctas, y por si se producen efectos colaterales indeseados.
-Entendemos- decían los Dueños – creyendo que iban entendiendo.
-Es para que vayan muriendo sólo ratas en el experimento, y no personas, cuyos parientes después podrían hacernos juicio- decían los Abogados.
-¡Exacto!- decían los Científicos con tal que les dieran el dinero, comprarse las ratas, y probar su píldora experimental.
-¡La Ciencia avanza a pasos agigantados!- decía la Radio- ¡ahora existe la píldora contra la tristeza!-
-Contra la depresión- corregían los doctores de saco y corbata que salen hablando por la televisió.; y volvían a explicar todo eso de la Fase Uno y los posibles efectos colaterales.
Pero algo falló; mejor dicho, todo falló.
En la primera etapa murieron como 90 ratas, pero eso era lo esperado, para eso tenían tantas ratas con las que probar.
Lo que falló fue que el remedio produjo una anomalía cerebral, un pequeño tumor intracraneal, cuyo efecto colateral impensado fue que las ratas comenzaron a pensar, y a tener conciencia de sí mismas.
(..)
Andrés Sobico
(Pág. Uno del cuento Mr. Hamelin, del libro "Caperucita Verde y otros clásicos recargados", ed. Norma-Kapelusz sello Siete Vacas
La Ciudad Laboratorio estaba infestada de esas ratas.
-Ciudad infestada- decían los Científicos, a los que les había fallado el experimento.
-Ciudad liberada- decían las ratas.
Dos años atrás, toda la Ciudad Laboratorio se había dedicado a una sola investigación, a un solo experimento, producir una píldora que eliminara la tristeza.
-Es el mal de la época, una gran oportunidad de negocios- decían los de Marketing.
-La depresión y la tristeza debe se tratada como una enfermedad- decían los Doctores.
-Podemos inventar la hormona sintética exacta que quite la depresión como si quitara los hongos de los pies- decían los Científicos - sólo tienen que darnos mucho dinero para comprarnos cientos y cientos de ratas blancas de laboratorio.
-¡Cientos y cientos de ratas!- exclamaban los Dueños de la Ciudad Laboratorio- ¿y para qué quieren que les demos tanto dinero para comprar tantas ratas?
-Señores, las necesitamos para la Fase Uno- los Científicos les explicaban con mucha paciencia, después de todo, los dueños de la ciudad eran los que les pagaban el sueldo
-Es que vamos a empezar a suministrarle a las ratas nuestro medicamento experimental, a esa etapa de la investigación se le llama Fase Uno, sirve para estudiar si el medicamento está aplicado en las dosis correctas, y por si se producen efectos colaterales indeseados.
-Entendemos- decían los Dueños – creyendo que iban entendiendo.
-Es para que vayan muriendo sólo ratas en el experimento, y no personas, cuyos parientes después podrían hacernos juicio- decían los Abogados.
-¡Exacto!- decían los Científicos con tal que les dieran el dinero, comprarse las ratas, y probar su píldora experimental.
-¡La Ciencia avanza a pasos agigantados!- decía la Radio- ¡ahora existe la píldora contra la tristeza!-
-Contra la depresión- corregían los doctores de saco y corbata que salen hablando por la televisió.; y volvían a explicar todo eso de la Fase Uno y los posibles efectos colaterales.
Pero algo falló; mejor dicho, todo falló.
En la primera etapa murieron como 90 ratas, pero eso era lo esperado, para eso tenían tantas ratas con las que probar.
Lo que falló fue que el remedio produjo una anomalía cerebral, un pequeño tumor intracraneal, cuyo efecto colateral impensado fue que las ratas comenzaron a pensar, y a tener conciencia de sí mismas.
(..)
Andrés Sobico
(Pág. Uno del cuento Mr. Hamelin, del libro "Caperucita Verde y otros clásicos recargados", ed. Norma-Kapelusz sello Siete Vacas
Ambrose Bierce. Diccionario del Diablo (1911)
Plagiar: Asumir el pensamiento o el estilo de otro escritor, a quién uno jamás ha leído.
Una Oración a la Bandera
Bandera mía celeste y blanca
con los colores que el Cielo te dio.
Cobíjanos a todos por igual,
protégenos de la discriminación
la violencia y la mentira.
Para que, bajo tu manto,
germinemos fuertes y justos.
Que tu sol ilumine nuestros
corazones y nuestras mentes.
Porque sólo el saber nos hará libres
con los colores que el Cielo te dio.
Cobíjanos a todos por igual,
protégenos de la discriminación
la violencia y la mentira.
Para que, bajo tu manto,
germinemos fuertes y justos.
Que tu sol ilumine nuestros
corazones y nuestras mentes.
Porque sólo el saber nos hará libres
Complicacioncitas
Le estoy explicando a mi mamá por que tengo el guardapolvo tan descosido,
cuando voy por la mitad me dice que más de cuatro razones no vale.
A.S
(de "Complicacioncitas Escolares; historias de un chico en situación de escuela", aún inédito)
cuando voy por la mitad me dice que más de cuatro razones no vale.
A.S
(de "Complicacioncitas Escolares; historias de un chico en situación de escuela", aún inédito)
Mosca de Letrina (Monólogo)
Yo soy una mosca de letrina, y lo primero que quisiera decir es que me siento realizada.
De larvita soñaba con ser mosca de campo, y así poder volar sobre flores de lino bajo un cielo primaveral… celeste arriba …celeste abajo…; de noche dormir al calor del lomo de una vaca, cobijada por las estrellas; levantarme con el primer rayito de sol para beber rocío, y desayunar ese tibio maná verde y vacuno.
Al crecer, me di cuenta que ese tipo de vida presenta varios problemas: una inhóspita intemperie abundante en tormentas, sol impiadoso, sudestadas, golondrinas asesinas, y otros muchos peligros que serían largos de enumerar aquí. Vivir afuera significa que para alimentarse una tendría a veces que volar grandes distancias en la búsqueda del necesario maná verde.
Además, para esa vida bucólica y campesina se requiere de cierta figura tosca y robusta, y, como verán, mi físico es liviano y grácil.
Por todo eso es que me siento realizada, soy una mosca de letrina, en mi oscuro y protegido hogar estoy a salvo, siempre obtengo comida sin ningún esfuerzo; me dedico al maná humano, el más substancioso de todos, soy rápida y ágil, soy una profesional altamente especializada.
Aunque a veces, sólo a veces, sueño que vuelo bajo un sol otoñal sobre un campo de girasoles, dorado arriba dorado abajo, en ese sueño encuentro un hermoso corcel blanco, muerto, donde me quedo a vivir para siempre.
Andrés Sobico
De larvita soñaba con ser mosca de campo, y así poder volar sobre flores de lino bajo un cielo primaveral… celeste arriba …celeste abajo…; de noche dormir al calor del lomo de una vaca, cobijada por las estrellas; levantarme con el primer rayito de sol para beber rocío, y desayunar ese tibio maná verde y vacuno.
Al crecer, me di cuenta que ese tipo de vida presenta varios problemas: una inhóspita intemperie abundante en tormentas, sol impiadoso, sudestadas, golondrinas asesinas, y otros muchos peligros que serían largos de enumerar aquí. Vivir afuera significa que para alimentarse una tendría a veces que volar grandes distancias en la búsqueda del necesario maná verde.
Además, para esa vida bucólica y campesina se requiere de cierta figura tosca y robusta, y, como verán, mi físico es liviano y grácil.
Por todo eso es que me siento realizada, soy una mosca de letrina, en mi oscuro y protegido hogar estoy a salvo, siempre obtengo comida sin ningún esfuerzo; me dedico al maná humano, el más substancioso de todos, soy rápida y ágil, soy una profesional altamente especializada.
Aunque a veces, sólo a veces, sueño que vuelo bajo un sol otoñal sobre un campo de girasoles, dorado arriba dorado abajo, en ese sueño encuentro un hermoso corcel blanco, muerto, donde me quedo a vivir para siempre.
Andrés Sobico
James Barrie. Peter Pan y Maimie.
-¿Sabe la gente que juego como los niños de verdad?- preguntó Peter orgulloso-.¡Oh Maime, díselo a todos, te lo suplico!
Sin embargo, cuando le contó a la niña de que manera jugaba con el aro, ella se sorprendió:
-Tu forma de jugar- dijo mirándolo consternada- está equivocada de la cabeza a los pies, ¡Y no se parece en nada a como juegan los niños!
Al oír estas palabras, el pobre Peter gimió, y por primera vez desde hacía no se cuanto tiempo se le saltaron las lágrimas.
La niña sintió mucha lástima y le ofreció su pañuelo, pero Peter no lo sabía usar. Maimie le enseñó, es decir, hizo el gesto de secarse sus propios ojos y le volvió dar el pañuelo diciendo:
-Ahora hazlo tú.
Pero, en vez de enjugar sus lágrimas, Peter repitió el movimiento sobre los ojos de la niña; y ella no le dijo nada: tal vez era mejor dejarle a Peter la ilusión de haber comprendido la explicación.
(De Peter Pan en los jardines de Kensington, un párrafo antes del famoso beso-dedal. año 1906)
Sin embargo, cuando le contó a la niña de que manera jugaba con el aro, ella se sorprendió:
-Tu forma de jugar- dijo mirándolo consternada- está equivocada de la cabeza a los pies, ¡Y no se parece en nada a como juegan los niños!
Al oír estas palabras, el pobre Peter gimió, y por primera vez desde hacía no se cuanto tiempo se le saltaron las lágrimas.
La niña sintió mucha lástima y le ofreció su pañuelo, pero Peter no lo sabía usar. Maimie le enseñó, es decir, hizo el gesto de secarse sus propios ojos y le volvió dar el pañuelo diciendo:
-Ahora hazlo tú.
Pero, en vez de enjugar sus lágrimas, Peter repitió el movimiento sobre los ojos de la niña; y ella no le dijo nada: tal vez era mejor dejarle a Peter la ilusión de haber comprendido la explicación.
(De Peter Pan en los jardines de Kensington, un párrafo antes del famoso beso-dedal. año 1906)
Ballenas
De vez en cuando,
las ballenas recuerdan su verdadero origen.
Entonces, mortalmente, encallan.
las ballenas recuerdan su verdadero origen.
Entonces, mortalmente, encallan.
Mariposas y Portaviones
Sería un hecho que si se dejara caer la suficiente cantidad de polvo de ala de mariposa sobre la cubierta de un portaviones, este podría volar.
Se dice que existió un experimento sin límite de costo, implementado por los norteamericanos en los años sesentas, en plena guerra fría, con el objetivo secreto de un eventual desembarco en Moscú de una flota de portaviones. Se construyó en el desierto de Mohave un gran domo traslúcido, del tamaño del estadio de Yankees de New York, para ser utilizado como gran criadero de mariposas del tipo emperador. (Se cree que hubo incluso un proyecto equivalente del otro lado de la cortina de hierro, implementado por los rusos, aunque usando otra especie de mariposa)
El inmenso espacio fue acondicionado por la marina de los estados unidos como hábitat de dicha especie de mariposa; los expertos entomólogos del zoológico de San Diego y botánicos del parque natural Yellowstone que fueron convocados juraron secreto, lealtad y patriotismo, a cambio de cierta cantidad de dólares.
El experimento fue un éxito.
Pero fracasó el factor humano: todos y cada uno de los marines destinados a atrapar masivamente el producto, que luego se llevaría para espolvorear sobre los portaviones de la base de la Florida, al ingresar a ese espacio saturado de flores, mariposas, falsa brisa aterciopelada y suave luz, luego de un momento de confusión y éxtasis, se iban convirtiendo en hippies.
Se desactivó toda la operación por el peligro que representaba: si se extendía el contagio el mundo podría haber caído en una inminente y ruinosa paz mundial.
Andrés Sobico
Se dice que existió un experimento sin límite de costo, implementado por los norteamericanos en los años sesentas, en plena guerra fría, con el objetivo secreto de un eventual desembarco en Moscú de una flota de portaviones. Se construyó en el desierto de Mohave un gran domo traslúcido, del tamaño del estadio de Yankees de New York, para ser utilizado como gran criadero de mariposas del tipo emperador. (Se cree que hubo incluso un proyecto equivalente del otro lado de la cortina de hierro, implementado por los rusos, aunque usando otra especie de mariposa)
El inmenso espacio fue acondicionado por la marina de los estados unidos como hábitat de dicha especie de mariposa; los expertos entomólogos del zoológico de San Diego y botánicos del parque natural Yellowstone que fueron convocados juraron secreto, lealtad y patriotismo, a cambio de cierta cantidad de dólares.
El experimento fue un éxito.
Pero fracasó el factor humano: todos y cada uno de los marines destinados a atrapar masivamente el producto, que luego se llevaría para espolvorear sobre los portaviones de la base de la Florida, al ingresar a ese espacio saturado de flores, mariposas, falsa brisa aterciopelada y suave luz, luego de un momento de confusión y éxtasis, se iban convirtiendo en hippies.
Se desactivó toda la operación por el peligro que representaba: si se extendía el contagio el mundo podría haber caído en una inminente y ruinosa paz mundial.
Andrés Sobico
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